EXPLICACION A OSEAS 8:7

(OSEAS 8:7) “7 ”Porque es viento lo que siguen sembrando, y un viento de tempestad es lo que segarán. Nada tiene grano en pie. Ningún brote produce harina. Si algunos tal vez [la] producen, extraños mismos se la tragan.”

Pasemos a analizar la cuarta lección de los capítulos 6 a 9 de Oseas: qué hacer para cosechar lo que es bueno. Aludiendo a los israelitas y a lo insensato y vano de su infiel proceder, el profeta escribe: “Es viento lo que siguen sembrando, y un viento de tempestad es lo que segarán” (Oseas 8:7). He aquí un principio que no debemos olvidar: existe una relación directa entre lo que hacemos ahora y lo que nos ocurrirá en el futuro. ¿Cómo se cumplió este principio en el caso de los israelitas infieles?
19 Al practicar el pecado, aquellos israelitas estaban sembrando lo que era malo. ¿Podrían seguir haciéndolo sin consecuencias? No. De ningún modo se librarían del castigo divino. Oseas 8:13 dice: “[Jehová] recordará el error de ellos y pedirá cuentas por sus pecados”. Y en Oseas 9:17 leemos: “Mi Dios los rechazará, porque no le han escuchado, y llegarán a ser fugitivos entre las naciones”. Jehová los castigaría por sus pecados. Como habían sembrado lo malo, eso mismo cosecharían. La sentencia divina contra ellos se ejecutó en el 740 antes de nuestra era, cuando los asirios derrocaron el reino de diez tribus de Israel y se llevaron cautivos a sus habitantes.
20 La experiencia de aquellos israelitas nos enseña una verdad fundamental, a saber, que recogemos lo que sembramos. Dios nos advierte: “No se extravíen: de Dios uno no se puede mofar. Porque cualquier cosa que el hombre esté sembrando, esto también segará” (Gálatas 6:7). Si sembramos lo que es malo, recogeremos lo que es malo. Por ejemplo, quienes llevan una vida inmoral sufrirán las amargas consecuencias. Los pecadores impenitentes terminarán mal.
21 Entonces, ¿qué hemos de hacer para cosechar lo que es bueno? Respondamos a esa pregunta poniendo una sencilla comparación. Si un agricultor desea cosechar trigo, ¿sembrará cebada? Claro que no. Tiene que sembrar lo que desea recoger. Del mismo modo, si queremos cosechar lo que es bueno, tenemos que sembrar lo que es bueno. ¿Desea usted seguir cosechando lo bueno, es decir, una vida satisfactoria ahora y la perspectiva de vivir para siempre en el nuevo mundo de Dios? En ese caso, siga sembrando lo que es bueno al caminar con Dios y vivir según sus justas normas.
22 De los capítulos 6 a 9 de Oseas se desprenden las siguientes cuatro lecciones que nos ayudarán a andar con Dios: 1) el arrepentimiento verdadero se demuestra con hechos; 2) los sacrificios por sí solos no bastan para agradar a Dios; 3) a Jehová le duele que sus siervos se aparten de él, y 4) para cosechar lo que es bueno, tenemos que sembrar lo que es bueno. ¿Cómo pueden ayudarnos a andar con Dios los cinco capítulos finales de este libro bíblico?

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